La 'matrícula' de España en Internet ('.es') brillaba hasta hace poco por su ausencia. Los precios y las trabas burocráticas habían conducido a usuarios y empresas españoles a registrar muchos más dominios genéricos ('.com', '.org' y '.net') que nacionales. El Plan Nacional de nombres de dominio de Internet creado en 2005, relanzó el dominio '.es' con una reducción drástica de precios y una mayor facilidad en la tramitación.
QUÉ ES UN DOMINIO
Un dominio es un nombre único utilizado para identificar un sitio web, formado por una palabra (o varias, separadas por guiones) seguida de un sufijo. Existen dos tipos de dominios: genéricos (las terminaciones '.com', '.org' y '.net') y de segundo nivel o nacionales ('.es' para España, '.it' para Italia, etc.). Los dominios de tercer nivel serían, en España, del tipo '.com.es', '.org.es', '.nom.es', '.edu.es', etc. Cualquiera puede registrar un dominio genérico (siempre que esté libre), a través de cientos de entidades autorizadas. Para los nacionales, en cada país existe un organismo encargado de la gestión. En España se ocupa ESNIC, departamento la Entidad Pública Empresarial Red.es, adscrita al Ministerio de Industria, Turismo y Comercio.
En realidad, a los internautas les preocupa poco cuál sea la 'matricula' de la página web; lo importante es que sea fácil de localizar. Por tanto, que el dominio español ('.es') sea un rara avis podría dar exactamente igual, pues no hay ninguna competición internacional en juego. Lo que ocurre es que los dominios no son gratuitos, y el hecho de que en España el 88% de las direcciones se compraran fuera supone que ESNIC deja de ingresar unos 10 millones de dólares anuales. ¿Y por qué ocurre esto?
El lastre que minaba el despegue del dominio '.es' viene de lejos. En un principio, a los altos precios había que unir unas trabas burocráticas difíciles de justificar en medio de planes y campañas para fomentar la Sociedad de la Información. El papeleo, restricciones y retrasos para la concesión del '.es' se han eliminado en parte, pero los precios siguen siendo mucho más elevados que el de los dominios genéricos. La dirección más utilizada ('.com') se puede comprar por 10 euros al año, mientras que el '.es' cuesta 32€ (32 la renovación anual), 30€si se trata de un nombre personal. Sólo los dominios de tercer nivel tienen un precio más razonable (13,50€ euros).
El '.es' nació completamente ligado a las marcas y los nombres comerciales. Aunque las limitaciones se han reducido, todavía debe existir una persona física o jurídica detrás del dominio solicitado, y aun así las empresas con nombres genéricos, topónimos o gentilicios tienen muy pocas posibilidades de conseguir el dominio español.
En realidad, a los internautas les preocupa poco cuál sea la 'matricula' de la página web; lo importante es que sea fácil de localizar. Por tanto, que el dominio español ('.es') sea un rara avis podría dar exactamente igual, pues no hay ninguna competición internacional en juego. Lo que ocurre es que los dominios no son gratuitos, y el hecho de que en España el 88% de las direcciones se compraran fuera supone que ESNIC deja de ingresar unos 10 millones de dólares anuales. ¿Y por qué ocurre esto?
El lastre que minaba el despegue del dominio '.es' viene de lejos. En un principio, a los altos precios había que unir unas trabas burocráticas difíciles de justificar en medio de planes y campañas para fomentar la Sociedad de la Información. El papeleo, restricciones y retrasos para la concesión del '.es' se han eliminado en parte, pero los precios siguen siendo mucho más elevados que el de los dominios genéricos. La dirección más utilizada ('.com') se puede comprar por 10 euros al año, mientras que el '.es' cuesta 32€ (32 la renovación anual), 30€si se trata de un nombre personal. Sólo los dominios de tercer nivel tienen un precio más razonable (13,50€ euros).
El '.es' nació completamente ligado a las marcas y los nombres comerciales. Aunque las limitaciones se han reducido, todavía debe existir una persona física o jurídica detrás del dominio solicitado, y aun así las empresas con nombres genéricos, topónimos o gentilicios tienen muy pocas posibilidades de conseguir el dominio español.
CÓMO REGISTRAR UN DOMINIO
Registrar un dominio es un proceso muy sencillo. Para conseguir un dominio genérico basta acudir a la página de alguno de los registradores autorizados por la ICANN (Internet Corporation For Assigned Names and Numbers), organismo supranacional que se encarga de la gestión de dominios. Si se trata del dominio'.es', se puede hacer a través de ESNIC o de alguno de los 33 Agentes Registradores (que también ofrecen dominios genéricos).
En la página de los registradores hay un cajetín de búsqueda para conocer la disponibilidad de dominios. Además de los dominios genéricos de alto nivel gestionados por la ICANN ('.biz', '.com', '.info', '.name', '.net', '.org', '.pro' y los restringidos '.aero', '.coop', y '.museum'), existen varios dominios territoriales que no necesitan que el titular esté establecido en el país de registro. Cualquiera puede registrar un dominio de países como Austria ('.at'), Dinamarca ('.dk'), Alemania ('.de') o Reino Unido ('.co.uk', '.org.uk', '.me.uk') u otros más exóticos pero mucho más tractivos y populares, como el '.tv' de Tuvalu o el '.bz' de Belice.
Encontrado el dominio libre deseado, se siguen los pasos hasta completar el registro, se paga (normalmente mediante tarjeta de crédito) y después habrá que renovarlo cada año (por su puesto, también se puede contratar por más de un año) si no se quiere perder.
En la página de los registradores hay un cajetín de búsqueda para conocer la disponibilidad de dominios. Además de los dominios genéricos de alto nivel gestionados por la ICANN ('.biz', '.com', '.info', '.name', '.net', '.org', '.pro' y los restringidos '.aero', '.coop', y '.museum'), existen varios dominios territoriales que no necesitan que el titular esté establecido en el país de registro. Cualquiera puede registrar un dominio de países como Austria ('.at'), Dinamarca ('.dk'), Alemania ('.de') o Reino Unido ('.co.uk', '.org.uk', '.me.uk') u otros más exóticos pero mucho más tractivos y populares, como el '.tv' de Tuvalu o el '.bz' de Belice.
Encontrado el dominio libre deseado, se siguen los pasos hasta completar el registro, se paga (normalmente mediante tarjeta de crédito) y después habrá que renovarlo cada año (por su puesto, también se puede contratar por más de un año) si no se quiere perder.
ALOJAMIENTO
Registrar un dominio sólo sirve para que nadie más lo pueda utilizar. Si de lo que se trata es de sacarle partido, es decir, crear una página web, habrá además que contratar un servicio de alojamiento (hosting) que albergará los archivos (documento, imágenes, etc.) de la página, gestionados mediante un programa de transferencia (FTP).
Para evitarse trabajo, es posible contratar 'todo en uno' en muchos registradores. Además de registrar el dominio, se puede encargar la renovación, el alojamiento, gestión de DNS (el Sistema de Nombres de Dominio que relaciona la dirección de la página con el número IP de la máquina donde se hospeda la web), redirección, correo electrónico bajo ese dominio, servidores dedicados, cambio de registrador, etc.
Para evitarse trabajo, es posible contratar 'todo en uno' en muchos registradores. Además de registrar el dominio, se puede encargar la renovación, el alojamiento, gestión de DNS (el Sistema de Nombres de Dominio que relaciona la dirección de la página con el número IP de la máquina donde se hospeda la web), redirección, correo electrónico bajo ese dominio, servidores dedicados, cambio de registrador, etc.


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